EL LOBO CAZADOREL LOBO CAZADOREn lo profundo de un denso bosque donde la niebla cubría hasta la más baja raíz del más alto árbol caminaba un cazador sobre sus cuatro poderosas garras. El amanecer de aquella mañana fría no daba esperanza a que se pudiera volver ha alimentar pues la comida hacia ya semanas escaseaba y no encontraba ningún rastro, ninguna señal de nada.El lobo, que antes se paseaba solitario y presa de cuantiosas alimañas, ahora tenía una familia de una loba y tres cachorros que le pedían algo de comer, algo que poder llevarse a las fauces. Nuestro lobo no podía parar de pensar y buscar una solución a tal desesperado asunto, si la comida a
Cenizas Salí de un oscuro callejón a la luz ya casi inexistente de la oscura ciudad que nos dio de comer, el cielo encapotado eternamente dejaba ver como su oscuro humo formaba circunferencias debido a los tóxicos vientos. Anduve entre las cenizas de la civilización que un día se alzaba grande e inexpugnable por encima de nuestras cabezas cada vez más sobre cargadas por el estrés y vacías por no tener en que pensar. Estaba solo y las metafóricas cenizas antes mencionadas no lo eran pues de vez en cuando llovía, ¿era así la palabra? Ya no la recuerda, se precipitaban desde el cielo grises cenizas que manchaban mi piel, a veces no me permitían ver el
comienzo del hombre y el loboUn día una loba blanca paseaba por el bosque lloraba y miraba al cielo en busca de su manada, tenía que hacer algo, era el principios de los tiempos, el inicio de todas las eras. El mundo era un gran jardín lleno de arboles, flores, montes y animales de toda clase, no existía el hombre. Los lobos caminaban felices por aquel paraíso, todo unidos, la primera manada, no había más, todos cazaban y se respetaban, estaba el gran Sol, el lobo alfa, el jefe de todos, era feliz, un buen líder y gran maestro. Su esposa, la loba alfa, Luna una líder fiel y comprensiva para las lobas y su gran matriarca. La manada vivía de su caza, ciervos, corzos, jab